Recomendaciones para los tratamientos de reemplazo enzimático en situación excepcional de pandemia covid 19

Recomendaciones para los tratamientos de reemplazo enzimático en situación excepcional de pandemia covid 19

 Dada la situación excepcional que estamos viviendo como consecuencia de la pandemia COVID 19 algunos profesionales con experiencia en enfermedades lisosomales pediátricas queremos constatar que: 

  • Los pacientes pediátricos afectos de enfermedades lisosomales son pacientes de riesgo de complicaciones graves tras infecciones respiratorias.
  • El tratamiento enzimático sustitutivo es necesario y no se debe interrumpir pero la administración hospitalaria puede suponer un riesgo de contagio para estos pacientes.

Por ello y exclusivamente en estos meses de pandemia creemos que se pueden adaptar las pautas de infusión en caso necesario por la situación epidemiológica del centro, según la siguiente propuesta, siempre que el paciente esté estable, con más de 6-12 meses de infusión ininterrumpida y a criterio del facultativo responsable:

  • Pacientes afectos de Mucopolisacaridosis (MPS) tipo I en fase previa al trasplante de progenitores hematopoyéticos: administración quincenal del doble de la dosis semanal
  • Pacientes afectos de MPS tipo I en fase crónica y tipo II, tipo IV, tipo VI y tipo VII: administración quincenal de la dosis habitual o doble dosis en función del estado del paciente y del criterio médico.
  • Pacientes afectos de enfermedad de Gaucher y Fabry: administración mensual de la dosis habitual o doble dosis en función del estado del paciente y del criterio médico.
  • Pacientes afectos de enfermedad de Pompe y Wolman: dada la gravedad de la enfermedad de base es necesario la valoración individual del riesgo de contagio frente al aumento del intervalo de tratamiento.

En los casos en que se decida doblar la dosis debe tenerse en cuenta la preparación y el tiempo de infusión así como la posibilidad de reacciones anafilácticas.
Se asegurarán todas las medidas necesarias para evitar contagio durante el proceso de la administración en ámbito hospitalario y se realizarán controles periódicos de marcadores clínicos y bioquímicos con adaptación de las pautas en caso de que sea necesario.
Estas medidas son excepcionales y transitorias, deben revisarse en 2 meses según la evolución de la epidemia.

Autores

Dr. Luis Aldamiz Echeverria, Hospital Universitario de Cruces, Barakaldo
Dra. Maria José de Castro, Hospital Universitario Santiago de Compostela
Dr. Antonio González Meneses, Hospital Universitario Virgen del Roció, Sevilla
Dr. Luis González Gutierrez-Solana, Hospital Universitario Niño Jesús, Madrid
Dra. Mar O’Callaghan, Hospital Universitario Sant Joan de Deú, Barcelona
Dra. Mireia del Toro, Hospital Universitario Valld’Hebron, Barcelona
Dr. Isidro Vitoria, Hospital Universitario La Fe, Valencia

Bibliografia relevante

Horovitz DD, Acosta AX, Giugliani R, Hlavatá A, Hlavatá K, Tchan MC et al.Alternative laronidase dose regimen for patients with mucopolysaccharidosis I: a multinational, retrospective, chart review case series.Orphanet J Rare Dis. 2016;11:51

Horovitz DD, Bartha, AL ,Souzab CF, Canossac S, Curiatic M et al. Enzyme replacement therapy in mucopolysaccharidosis type II with alternative dosing 1mg/kg idursulfase in every other week infusions Mol Gen Metab 2019;126:S17–S156

Yulan Q et al. Pharmacokinetic and Pharmacodynamic Modeling to Optimize the Dose of Vestronidase Alfa, an Enzyme Replacement Therapy for Treatment of Patients with Mucopolysaccharidosis Type VII: Results from Three Trials. Clinical Pharmacokinetics (2019) 58:673–683

Gaucher.-Kishnani PS, DiRocco M, Kaplan P, Mehta A, Pastores GM, Smith SE et al.A randomized trial comparing the efficacy and safety of imiglucerase (Cerezyme) infusions every 4 weeks versus every 2 weeks in the maintenance therapy of adult patients with Gaucher disease type 1. Mol Genet Metab. 2009 ;96:164-70.

Stirnemann J, Rose C, Serratrice C , Dalbies F, Lidove O et al. Impact of imiglucerase supply constraint on the therapeutic management and course of disease in French patients with Gaucher disease type 1 . Orpha J RareDis, 2015: 10:62

Fallo de medro: cuando sospechar un error innato de metabolismo

Fallo de medro: cuando sospechar un error innato de metabolismo

El fallo de medro (FM) es una causa frecuente de consulta en pediatría, sobre todo en pacientes menores de 3 años. En el contexto de los errores innatos de metabolismo, el FM es raramente un síntoma aislado, por lo que se debería valorar el paciente en su conjunto con posible afectación de otros órganos. Los pediatras que atienden pacientes con FM deben de estar alertas de la presencia de varios signos de alarma para sospechar e iniciar el estudio de los EIM.

Presentamos casos de pacientes de nuestra consulta estudiados por FM como ejemplos de cuando sospechar y como diagnosticar los EIM.  

Caso 1.

            Niña de 9 meses en estudio en su hospital de origen desde los 3 meses de vida por retraso ponderal y escasa ingesta. Marcada irritabilidad desde el nacimiento, espacialmente durante las tomas que siempre ha rechazado, negándose a comer. A los 4 meses de vida, se diagnostica de posible intolerancia a la proteína de la leche de vaca, tomando desde entonces un hidrolizado, con discreta mejoría, persistiendo los vómitos. Discreto retraso psicomotor hasta el momento, habiendo iniciado la sedestación. En una analítica de sangre se detectan niveles de amonio discretamente elevados de 90 mmol/L, por lo que se remite a nuestra Unidad para estudio. Al ingreso en nuestro centro, se realiza analítica (muestra de sangre central) con los siguientes hallazgos: amonio 321 mmol/L, GOT 53 U/L, GPT 86 U/L; el resto de los resultados con gasometría, lactato, hemograma fueron normales. En el estudio metabólico se objetivan alteraciones de los aminoácidos en plasma: aumento de la glutamina (750 mmol/L), descenso de la arginina y citrulina (10,4 y 12,8 mmol/L respectivamente). En orina presenta una excreción aumentada del ácido orótico (423 mmol/mol creat). Con la sospecha de deficiencia de la ornitin transcarbamilasa (OTC), se inicia tratamiento con fenilbutirato y restricción proteica. El estudio genético confirma mutación de novo en el gen de la OTC.

            Comentarios Caso 1. La deficiencia de la ornitin transcarbamilasa es un trastorno metabólico del ciclo de la urea con transmisión ligada a X. Los varones inician clínica en el periodo neonatal con niveles elevados de amonio y coma. Las mujeres son portadoras, pero pueden llegar a estar afectadas en la misma medida que los hombres si el grado de inactivación del cromosoma portador del alelo patológico es desfavorable. Este fenómeno es conocido como la lionización o inactivación del cromosoma X; como consecuencia, las mujeres heterocigotas para un rasgo ligado al cromosoma X muestran un fenotipo similar a los varones hemicigotos, debido a una inactivación preferencial del cromosoma X que lleva el alelo normal. También se han descrito casos de deficiencia de OTC con debut en la edad adulta en contexto de infecciones, ayuno prolongado o dietas hiperproteicas. El diagnóstico de la deficiencia de la OTC se realiza mediante la cuantificación de los aminoácidos en plasma que muestra hipocitrulinemia y aumento de la glutamina, detectándose además la presencia del ácido orótico en orina. El tratamiento implica medidas de depuración extrarenal (hemodiafiltración venovenosa continua) en muchos casos en fase aguda de hiperamoniemia, tratamiento farmacológico (fenilbutirato) y tratamiento dietético (restricción proteica). El trasplante hepático es otra opción terapéutica con muy buenos resultados en centros con experiencia.

Caso 2.

            Varón de 6 meses en estudio en su hospital de referencia por vómitos persistentes y retraso psicomotor, que ingresa en nuestra Unidad por hiperamoniemia de 140 umol/L y acidosis metabólica persistente. Al ingreso presenta niveles de amonio de 72 mmol/L, CK 4.950 U/L, cetonuria +++, lactato normal, acidosis metabólica con AG alto. Clínicamente presentaba hipotonía central marcada, sin fijar la mirada, sin sostén cefálico y sin sedestación. El estudio metabólico objetiva excreción aumentada en orina de los ácidos 3OH propiónico, metilcítrico, propionilglicina y tiglilglicina; además en plasma se observa aumento de glicina y de los OLCFAs (1,4%). Dado el perfil bioquímico de Acidemia propiónica, se inicia dieta con restricción proteica y mezcla de aminoácidos exentos de Isoleucina/Valina/Metionina/Treonina, tratamiento con cofactores (carnitina) y antibioterapia con metronidazol. El estudio genético confirma mutación en el gen PCCB.

            Comentarios Caso 2. La acidemia propiónica (AP) es una enfermedad metabólica de herencia autosómica recesiva secundaria a la disfunción de la enzima mitocondrial propionil carboxilasa. Tras un embarazo y parto normales, los pacientes debutan en el periodo neonatal (habitualmente la primera semana de vida) con cuadro de hiperamoniemia grave y acidosis metabólica con anion gap alto; además destaca presencia de cetonemia/cetonuria, siempre patológica en recién nacidos. En otros casos, se diagnostican en los primeros meses de vida, habitualmente por retraso psicomotor, vómitos recurrentes o fallo de medro.  La AP es una de las más frecuentes acidemias orgánicas y la esperanza de vida de los pacientes ha aumentado de manera considerable. Entre las complicaciones a largo plazo, que aparecen incluso en los pacientes con buen control metabólico, destacan: cardiomiopatía hipertrófica/dilatada, pancreatitis, atrofia óptica, ictus metabólico de los ganglios basales, trastorno de espectro autista etc. El tratamiento consiste en limitar los sustratos de la propionil carboxilasa: aminoácidos propiogénicos (Isoleucina, Valina, Treonina, Metionina) y la producción intestinal de ácido propiónico. Por lo tanto, los pacientes llevan una dieta restringida en proteínas y habitualmente precisan un suplemento de aminoácidos exentos de Isoleucina, Valina, Treonina y Metionina. Además, precisan cofactores como la carnitina y tratamiento antibiótico con metronidazol.

Caso 3. LPI

            Varón de 7 años diagnosticado de Lisinuria con intolerancia a proteínas en su hospital de referencia, remitido a nuestro centro para tratamiento y seguimiento. Hijo de padres primos hermanos, en estudio desde los 2 años de vida por fallo de medro en contexto de rechazo de las comidas proteicas. La madre refiere hiporrexia marcada sobre todo cuando al niño se le ofrecía carne. Ingresado en dos ocasiones por episodios de disminución del nivel de consciencia, sin hallazgos destacables en la analítica de sangre. Talla baja, en tratamiento con hormona de crecimiento; había presentado varias fracturas en tallo verde. Tenía un desarrollo psicomotor normal. A los 7 años, tras detectar la presencia de hepatoesplenomegalia, se indica estudio metabólico que objetiva presencia en orina de fuerte excreción de los ácidos dibásicos (lisina, cistina, ornitina y arginina). El diagnóstico de Lisinuria con intolerancia a proteínas se confirma con estudio genético que objetiva mutación en homocigosis el gen SLC7A7. Se inicia tratamiento con restricción proteica y suplementos de citrulina, lisina y carnitina.

            Comentarios Caso 3. La lisinuria con intolerancia a las proteínas (LPI) es una enfermedad metabólica rara con transmisión autosómica y que se caracteriza por un defecto en el transportador de los aminoácidos catiónicos dibásicos (lisina, ornitina y arginina) en la membrana basolateral de las células epiteliales (enterocito, células tubulares renales etc). Clínicamente se manifiesta por episodios de hiperamoniemia secundarios a la disfunción del ciclo de la urea por falta de sustrato (arginina, citrulina), coincidiendo con comidas ricas en proteínas o con infecciones. La pérdida crónica de aminoácidos por las células epiteliales (enterocito, células tubulares renales) y la hiporrexia marcada provocan una desnutrición importante de los pacientes y algunas de las complicaciones crónicas típicas de la enfermedad: osteopenia/osteoporosis, fracturas en tallo verde, talla baja. Los pacientes desarrollan además a lo largo del tiempo afectación de varios órganos: tubulopatía proximal Fanconi, insuficiencia renal crónica, fibrosis pulmonar, síndrome de activación macrofágica (aumento de la LDH, hiperferritinemia, hipertrigliceridemia, citopenias, hepatoesplenomegalia). La fisiopatología no está del todo aclarada, pero una de las principales hipótesis es un estado inflamatorio crónico secundario a alteraciones de los niveles de arginina en los macrófagos. El tratamiento incluye restricción proteica y suplementación con carnitina, lisina y citrulina; la arginina no se suele suplementar, salvo en casos con niveles muy disminuidos, por empeorar el estado inflamatorio crónico y por lo tanto la afectación renal. Los pacientes suelen tener un desarrollo psicomotor normal, salvo aquellos con episodios graves de hiperamoniemia, pero el pronóstico viene marcado por la afectación pulmonar y renal.

Evaluación de los pacientes con FM y sospecha de EM

Desde la implementación del cribado neonatal ampliado, muchas enfermedades metabólicas se diagnostican en fase asintomática. Sin embargo, cuando por el cuadro clínico, se sospecha una enfermedad metabólica, se debería estudiar, aunque el cribado fuese negativo. Hay que tener en cuenta que el cribado neonatal puede tener falsos negativos y que no todos los EIM se criban en el periodo neonatal.

Cabe destacar en primer lugar que el FM secundario a EIM no es un hallazgo aislado , sino que asocia una afectación multisistémica y progresiva (ver Tabla 1).

Sugerimos los siguientes pasos:

  • Historia clínica detallada. Buscar episodios de disminución del nivel de consciencia, retraso psicomotor, episodios de hipoglucemia o vómitos cíclicos.
  • Antecedentes perinatales. El síndrome de HELLP de la embarazada (preeclampsia, esteatosis hepática, plaquetopenia, hemolisis) puede sugerir defectos de la b-oxidación mitocondrial. Los niños con alteraciones del metabolismo intermediario (aminoácidos, alteración de la beta-oxidación mitocondrial) nacen tras un embarazo y parto normales y después de un intervalo libre de síntomas, que en las formas severas pueden ser días, debutan con vómitos, rechazo de las tomas, alteración del nivel de consciencia, cuadro sepsis-like. En la analítica destaca acidosis metabólica, hiperamoniemia, alteración de la función hepático, rabdomiolisis, coagulopatía, citopenias etc.
  • Antecedentes familiares de consanguinidad, muestre súbita o retraso psicomotor
  • Hábitos alimentarios. Los pacientes pueden presentar un rechazo importante de los ciertos alimentos, como la fructosa/alimentos dulces en el caso de la intolerancia hereditaria a la fructosa o de las comidas proteicas en el caso de la LPI. En estos casos los pacientes pueden presentar episodios de letargia o coma con episodios de hipoglucemia o hiperamoniemia, coincidiendo con la ingesta de ciertos alimentos.
  • Exploración física detallada, buscando rasgos dismorficos u organomegalias como en el caso de las enfermedades por depósito lisosomal. Valoración neurológica completa. Alteraciones de la piel o del pelo, olor corporal o de las secreciones (enfermedad de la orina con olor a jarabe de arce, academia isovalerica, fenilcetonuria etc).

Pruebas complementarias ante la sospecha de EIM:

  • Analítica basal: función hepática completa, función renal, hemograma, gasometría venosa, CK.
  • Niveles de amonio. La muestra de sangre para amonio tiene que ser sin compresor y rápidamente proceda, para evitar falsas elevaciones por hemolisis.
  • Niveles de lactato. Igual que el amonio, puede haber falsas elevaciones de lactato, al ser sacada la muestra con compresor.
  • Homocisteina, niveles de vitamina B12
  • Pruebas metabólicas específicas:
    • En sangre: aminoácidos y acilcarnitinas
    • En orina: ácidos orgánicos
    • En caso de fenotipo dismorfico: niveles de GAG en orina

Tabla 1. Signos de alarma sugestivos de EIM en pacientes con FM

Neurológicos Gastrointestinales Cardiológicos Oftalmológicos ORL
Retraso psicomotor Regresión neurológica Ataia Ictus Epilepsia farmacoresistente Hipotonía Trastorno de movimiento (distonia, coreoatetosis Vómitos recurrentes Hepatoesplenomegalia Colestasis Afectación hepática Ictericia Trastornos de la movilidad intestinal (pseudobstrucción) Pancreatitis   Cardiomiopatía hipertrófica o dilatada Cataratas Atrofia óptica Retinopatía   Sordera Otitis de repetición Apnea de sueño

Conclusiones. El fallo de medro es un motivo frecuente de consulta en pediatría. En pocas ocasiones se debe a errores innatos de metabolismo. Los pacientes con defectos metabólicos presentan una afectación multisistémica y progresiva. Los niños con fallo de medro aislado sin afectación de otros órganos no precisan estudio metabólico. En caso de sospecha de enfermedad metabólica, los pacientes se deberían remitir a Unidades especializadas para completar el estudio.

Por Sinziana Stanescu

Pediatra especialista en Errores Congénitos del Metabolismo en el Hospital Universitario Ramón y Cajal, centro de referencia nacional (CSUR).

Errores innatos del metabolismo y trastorno de espectro autista

Errores innatos del metabolismo y trastorno de espectro autista

El trastorno de espectro autista (TEA) es un trastorno neurobiológico del desarrollo que se manifiesta desde los primeros años de vida y que se caracteriza por deficiencias en la interacción social y patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades. Existe una importante heterogeneidad etiológica y por el momento, en general, no se puede hablar de una causa clara del autismo.

El TEA puede ocurrir en contexto de varias enfermedades genéticas, de las cuales el síndrome de frágil, el síndrome de Down o la esclerosis tuberosa son las más frecuentes. El TEA asocia además varias comorbilidades, como la epilepsia o defectos neurosensoriales como las anomalías auditivas. La evaluación de estos pacientes incluye, además de una historia clínica y familiar completa, pruebas neurofisiológicas (electroencefalograma o potenciales evocados), neuroimagen, estudios genéticos o pruebas metabólicas. El estudio metabólico genera bastante controversia en los casos de TEA idiopático o no sindrómico.

Enfermedades metabólicas que asocian TEA

  • Aminoacidopatías.
    • Fenilcetonuria (PKU). PKU es una de las más frecuentes enfermedades metabólicas, secundaria al déficit de la enzima hepática fenilalanina hidroxilasa. Como consecuencia, se acumulan niveles altos de fenilalanina (Phe), tóxico potente para el sistema nervioso central, generando alteraciones neurológicas irreversibles, retraso psicomotor severo, autoagresividad, epilepsia etc. PKU es la primera de las enfermedades metabólicas detectadas en el cribado neonatal y el primer caso de una intervención dietética que consigue prevenir la afectación neurológica. El tratamiento se tiene que iniciar en las primeras dos semanas de vida tras detección por cribado neonatal y consiste en restricción proteica para limitar la ingesta de Phe y suplementos de aminoácidos exentos de Phe para cumplir las necesidades proteicas de los pacientes. El cribado neonatal, muy efectivo en detectar los casos de PKU se ha generalizado en muchos países de Europa a partir de los finales de los años ’70. Sin embargo, hay todavía zonas, como los países del norte de Africa, que no tienen cribado neonatal para PKU, por lo que, en caso de sospecha en niños inmigrantes con alteraciones neurológicas, hay que descartar la enfermedad. El TEA en PKU aparece en los casos de detección tardía. Los niveles altos de Phe provocan excreción aumentada de fenilderivados en la orina que dan un olor a moho típico de los pacientes con PKU.
    • Deficiencia de la kinasa de los aminoácidos ramificados (BCAA kinasa). Es una entidad recién descrita que en varios estudios se asocia con niveles disminuidos de aminoácidos ramificados y alteraciones neurológica como el TEA.
  • Acidemias orgánicas.
    • Acidemia propiónica (AP). Es una de las más frecuentes acidemias orgánicas que debutan sobre todo en el periodo neonatal con episodios graves de hipermamoniemia y acidosis metabólica. En las últimas décadas, la esperanza de vida de los pacientes con AP ha aumentado considerablemente, por lo que vemos cada vez más complicaciones a largo plazo incluso en los sujetos con buen control metabólico. El TEA se ha descrito en los pacientes con AP, junto con otras alteraciones neurológicas y psiquiátricas, como epilepsia, trastorno de movimiento, psicosis etc.
    • 3 metil crotonil glicinuria. Se trata de un trastorno del metabolismo de la Leucina. Hay muchos pacientes detectados a través del cribado neonatal que permanecen asintomáticos o mínimamente sintomáticos a lo largo de la vida. Sin embargo, aunque la incidencia no está del todo aclarada, hay pacientes con una serie de manifestaciones neurológicas como epilepsia, ictus metabólico, TEA, déficit de atención e hiperactividad, retraso psicomotor.
  • Trastorno del metabolismo de purinas y pirimidinas
    • Deficiencia de adenosindeaminasa (ADA). El ADA juega un papel importante en la regulación de los neurotransmisores (dopamina y serotonina) y del sistema inmunológico. La deficiencia de ADA provoca, por lo tanto, una inmunodeficiencia severa y se detecta en algunos de los programas de cribado neonatal. Se han descritos varios casos de TEA asociada con deficiencia de ADA.
    • Deficiencia de adenil succinato liasa. Es un trastorno metabólico del metabolismo de las purinas. Los pacientes presentan retraso psicomotor grave, epilepsia y rasgos de TEA.
    • Deficiencia de dihidropirimidin deshidrogensa y dihidropirimidasa. Es un trastorno del metabolismo de las pirimidinas que se manifiesta por retraso psicomotor, encefalopatía epiléptica y TEA.
  • Trastornos de vitaminas y cofactores
    • Deficiencia de biotinidasa. La biotinidasa en un cofactor para multiples carboxilasas, como la propionil CoA carboxilasa, piruvato carboxilasa, 3 metil crotonil CoA carboxilasa etc. El perfil típico de los ácidos orgánicos en orina y de las acilcarnitinas en plasma sugieren el diagnóstico; en caso de sospecha se puede determinar la actividad de biotinidasa en sangre papel o plasma. Hay un paciente descrito en la literatura con deficiencia de biotinidasa y TEA.
    • Trastornos de folato cerebral. La deficiencia del folato cerebral se caracteriza por niveles disminuidos de folato cerebral (5-metiltetrahidrofaloto) detectables en LCR. Se debe a distintas alteraciones enzimáticas (Deficiencia del transportador cerebral de folato FORL1, deficiencia de dihidrofolato reductasa o deficiencia de la metilentetrahidrofolato reductasa cerebral). Algunos pacientes, dependiendo del defecto enzimático pueden presentar niveles altos de homocisteina en plasma, anemia megaloblastica o pancitopenia. Clínicamente, los pacientes presentan encefalopatía epiléptica, TEA, retraso psicomotor, síntomas psiquiátricos (lesión de tractos posteriores), trombosis o trombembolismo de repetición (en aquellos con niveles altos de homocisteina).
    • Epilepsia dependiente de piridoxina. Es un trastorno de la ruta metabólica de la Lisina secundario a la deficiencia de antiquitina. Clínicamente los pacientes presentan una encefalopatía epiléptica de inicio precoz con buena respuesta a la piridoxina. Sin embargo, se ha observado que incluso en los pacientes con buen control de las crisis, pueden aparecer distintas alteraciones neurológicas, como el déficit de atención e hiperactividad o el TEA. Se propone actualmente una dieta restringida en lisina y suplementos de arginina para mejorar el pronóstico neurológico. SE diagnostica mediante la detección del ácido a amino adípico semialdehido en orina; menos específico, es el aumento del ácido pipecólico en plasma.
  • Enfermedades mitocondriales

Las enfermedades mitocondriales son enfermedades multisistémicas y progresivas que incluyen cada vez más entidades clínicas. Los pacientes presentan afectación de varios órganos, siendo en sistema nervioso central uno de los más afectados: epilepsia, retraso psicomotor, regresión neurológica, ictus etc. El diagnóstico es difícil y supone un alto índice de sospecha. Hay que buscar afectación de otros órganos: cardiomiopatía, miopatía, retinopatía, tubulopatía proximal, afectación hepática etc.

  • Trastornos del metabolismo cerebral de creatina. Es una de las alteraciones metabólicas en las que más se ha descrito el TEA. Se caracterizan por deficiencia cerebral de creatina e implica deficiencias en varios enzimas como la deficiencia del transportados cerebral de cretina (ligado a X), deficiencia de guanidinoacetato metiltransferasa, deficiencia de arginina:glicina amidinotransferasa. El diagnóstico se realiza al detectar en la orina (más fiable de 24 horas) aumento de la excreción de guanidinoacetato y disminución de la ratio creatina/creatinina. También en la resonancia magnética craneal con espectroscopia se detecta disminución de la creatina. El tratamiento consiste en suplementos de creatina.
  • Otros trastornos
    • Síndrome Smith-Lemli-Opitz. Es un trastorno del metabolismo de colesterol que se diagnostica al identificar niveles aumentados de 7-DH colesterol en plasma. Los síntomas varían desde retraso psicomotor aislados hasta afectación neurológica severa. Pueden presentar rasgos dismorficos: microcefalia, talla baja, anomalías del segundo o tercer dedo del pie. Los trastornos neurológicos incluyen el TEA con comportamiento estereotipados típicos.
    • Deficiencia de la succínico semialdehida deshidrogenasa (aciduria 4 hidroxibutírica). Es un defecto en la vía metabólica del ácido d aminobutírico y se diagnostica al identificar niveles aumentados del ácido 4 OH butírico en orina. Clínicamente se caracteriza por afectación neurológica con epilepsia y alteraciones psiquiátricas (TEA, hiperactividad, autoagresividad, psicosis, trastorno de sueño etc). Tratamiento: vigabatrina.
    • Mucopolisacaridosis tipo III (Sanfilippo). Es una enfermedad de depósito lisosomal de la vía de degradación del heparan sulfato y se caracteriza por una regresión neurológica severa, con mínima afectación visceral.

Conclusiones.

Los errores innatos de metabolismo pueden ser causa de TEA en un determinado grupo de pacientes que presentan afectación progresiva de varios órganos. La detección de los EIM en los pacientes con TEA aislado no parece estar indicada, dada la escasa prevalencia.

Por Sinziana Stanescu

Pediatra especialista en Errores Congénitos del Metabolismo en el Hospital Universitario Ramón y Cajal, centro de referencia nacional (CSUR).